The Crow (El Cuervo) revisited

En la Noche del Diablo, el infierno envió un ángel…

Ya hemos hablado aquí sobre el valor de los diálogos en el cine. Ahora me permito un comentario tardío sobre el mismo aspecto en El Cuervo (The Crow), de Alex Proyas. Aunque se refiere a lugares comunes, trece años después de iniciado el culto a esta obra maestra, mi comentario es para quienes ya la conocen. Quienes no, mejor vean primero la película y lean después este choro.
Yo acabo de verla en DVD. La había visto más de una vez en televisión, siempre doblada al español, lo que me permite ahora comparar la versión original en inglés con los subtítulos y el doblaje.
Comencemos con la frase que tanto ha gustado a la masa. “No siempre lloverá”, es un bello verso para una canción, pero nada más. “No puede llover siempre”, es la forma en que está subtitulada. “No lloverá eternamente”, es otra posibilidad, aunque menos fiel y con un aire épico. La traducción literal del inglés sería: “No puede llover todo el tiempo”, que suena del carajo. Can’t rain all the time.
En la Noche del Diablo, que no para de llover, como recordarán, Sarah está por atravesar la calle sobre su patineta cuando alguien la detiene por detrás y pasa un taxi a punto de atropellarla. Luego de insultar al que la detiene -“¡Oye, suéltame, gusano!”-, insulta al conductor del taxi -“¡Tienes que bajar la velocidad, imbécil!”-. “¿Qué se supone que eres, un payaso o algo así?”, le pregunta en seguida a su ángel de la guarda, que es el difunto Eric Draven con el rostro maquillado, y ella sigue hablando mientras atraviesa la calle bajo el aguacero.
-Es como surfear, más que patinar. Me gustaría que parara la lluvia por una vez.
-“No siempre lloverá”.
-¿Eric?
Sarah reconoce la voz de su amigo asesinado un año antes y voltea, pero él se ha ido; más tarde, una vez de regreso en su casa, busca la canción que contiene la citada frase en un disco de acetato, “El chiste del ahorcado”, que está rallado y repite simbólicamente una palabra all the time (que no forever).
Aunque toca fibras sensibles el reencuentro de la encantadora niña con el reviniente, personalmente, prefiero el diálogo que sostienen al final en el cementerio. No solo por las palabras, en esa secuencia hay una belleza necrófila, para empezar, porque Sarah duerme (la Noche de Brujas, por cierto) sobre la tumba de Shelly Webster, su amiga y novia de Eric, cuando éste vuelve a su propia tumba y la despierta.
-Vas a decir que no debería estar en el cementerio de noche, ¿verdad?
-Es el lugar más seguro del mundo.
-Porque todos están muertos. Sabía que vendrías.
-Es muy tarde, Sarah.
-No te despediste.
-Vas a tener que perdonarme por eso.
-Y nunca regresarás.
“Nunca más”, contesta el cuervo a cada pregunta de su interlocutor en el poema The Raven, de Edgar Allan Poe… Cuando Eric irrumpe en la tienda de objetos robados, luego de hacer pedazos la puerta, declama unos versos de ese texto: “Escuché de pronto un crujido, como si alguien llamase suavemente a la puerta de mi alcoba”.
Al salir, un policía uniformado amaga con su pistola al guitarrista que parece “mimo del infierno”.
-Policía. No te muevas -ordena el patrullero.
-Creí que la policía siempre decía “alto” -contesta Eric.
-Yo soy la policía y dije que no te movieras, Blanca Nieves. Si te mueves, te mueres.
-Y yo digo que estoy muerto… y me muevo.
Así es, más o menos, la traducción para los subtítulos, pero la simplificación para el doblaje es más ingeniosa y suena mejor (a menos que el ingenio esté más bien en el invento de mi propia versión o mala memoria).
-No se mueva. Si se mueve, es hombre muerto.
-Sí, soy un hombre muerto… y me muevo.
Todo un homenaje a Galileo Galilei.
-Usted mató a Tin Tin.
-No, Tin Tin ya estaba muerto, murió hace un año. Todos están muertos, solo que todavía no lo saben.
Más adelante, Eric entra por la ventana de un cuarto de hotel y sorprende a otro de sus victimarios, su próxima víctima, que le dispara una y otra vez y, al ver que sus heridas cierran al instante como las de un vampiro, exclama: “Jesucristo”.
-Jesucristo -dice Eric-. Detenme si has oído este: Jesucristo entra a un hotel. Le entrega al posadero tres clavos y pregunta…
-¿Tú nunca te mueres, maldito?
-“¿Me puede acomodar esta noche?”
Los subtítulos, para empezar, no dicen “Jesucristo”, sino “por Dios”. ¡Válgame! Y la parábola/parodia resulta un chiste mal contado. Alguien, en un foro de Internet, basado quizá en la versión doblada (mi saturada memoria no abarca tanto), cambió la última frase (“¿Me puede acomodar esta noche?”) por: “¿Tiene una cruz disponible?”. Eso no es, obviamente, ni pretende ser traducción alguna, pero tiene sentido. ¿No lo creen? He aquí el diálogo en inglés:
-Jesus Christ.
-Jesus Christ. Stop me if you heard this one: Jesus Christ walks into a hotel. He hands the innkeeper three nails and he asks…
-Don’t you ever fucking die?
-“Can you put me up for the night?”
Eric pone frente al espejo a la madre de Sarah y dice: “Madre es el nombre de Dios en los labios y corazones de todos los niños”. ¿Alguien sabe de dónde salió esa frase tan religiosa y cursi? ¿Es de William Makepeace Thackery, o una cita bíblica? Disculpad mi ignorantzia.
Cuando los asesinos ultrajan a la novia de Eric, uno de ellos lee: “Abashed the Devil stood and felt how awful goodness is, and saw virtue in her shape how lovely” (en inglés de una vez, para evitar discrepancias), y repite la primera parte un año después, segundos antes de morir quemado por el músico redivivo. Se trata, en este caso, de unos versos del poema Paradise Lost, de John Milton, que narra un pasaje bíblico (1).
Por su parte, la hermana/amante y el guarura/chofer aconsejan a Top Dollar, el peor de los malos, en un diálogo metafórico/poético, gótico/barroco, entre inspirado y fumado en la oscuridad, como todo lo que se dice la incestuosa pareja.
-Él tiene poder, pero es su poder lo que puedes quitarle.
-Ya me cae bien -reconoce Top Dollar (“Me agrada”, según el doblaje).
-El cuervo es su vínculo entre la tierra de los vivos y el reino de los muertos.
-Si matamos al cuervo, destruimos al hombre.
Esa es la traducción para el subtitulaje, relativamente fiel a la versión original, pero el doblaje altera la célebre frase y, para mi gusto, la mejora: “El cuervo es su vínculo entre la tierra de los vivos y el remanso de los muertos”. ¡Muy bien! ¿Cuál reino? ¿Quién reina en la tierra de los muertos? ¿Los gusanos?
De ahí que, “refriteando” con un poco de creatividad algunas frases de esta cinta, sea posible una aproximación musical a la parafra-sinopsis: En la Noche del Diablo, el infierno envió un ángel, un ángel que llegó del remanso de los muertos al mundo de los vivos, guiado por un cuervo. Con la salvedad de que si “el infierno envió un ángel”, la película no lo dice en ningún momento; es como aquello de que “si los perros ladran”…
(No es que prefiera los doblajes, dicho sea entre paréntesis. ¡Dios nos libre de los doblajes! Lo que ocurre es que las traducciones literales ocasionan pérdidas en la forma y el contenido al texto original. Volvamos al citado poema de Poe, que tiene por lo menos tres versiones en español, una inclusive con métrica y rima, o sea, un sonido imposible de reproducir con una traducción literal. ¿Qué sonido perciben, por ejemplo, los traductores informáticos, que han de ser los causantes de subtítulos como los de esta película? Y si el trabajo lo revisa un gilipollas… ¡joder, me cago en la hostia!).
Otros se apantallan mejor con los sofisticados y rebuscados intercambios verbales entre Top Dollar y su concubina de rasgos orientales y tatuajes marca diablo, deliciosamente felina, pero excesivamente maquillada. “La infancia termina cuando sabes que vas a morir”, recuerda el capo. Ese, por ejemplo, es todo un aforismo fuera de contexto, en versión económica y depurada (2).
Sin embargo, por mencionar también lo malo, el discurso de Top Dollar en la reunión de hampones es pura verborrea y balbuce la palabra “idea” siete veces. De hecho, la maldad en esta cinta no tiene sustancia, no contiene algo, además de vacío. ¿Qué sentido tiene, por ejemplo, quemar la ciudad cada 30 de octubre? La maldad de los malos es muy mala. Y el calificativo de “un asesino vigilante” (sic), “el vengador, el asesino de asesinos”, parece más bien salido de algún bodrio infame de Charles Bronson. Nomás les faltó decir “justiciero” para que el público gringo no perdiera la costumbre.
Por último, a diferencia del monólogo inicial de la niña, el final cae en la cursilería (que gusta mucho a la masa, por cierto). El principio se refiere a la antigua creencia en un cuervo como guía de las almas al mundo de los muertos, según la tradición nórdica; pero la siguiente parte del monólogo y, sobre todo, la última, desvían su sentido original hacia el tema del amor en un tono inevitablemente cursi, valga la insistencia. La entrada es brillante, a pesar de las tinieblas, porque la niña tiene además una bella voz (3).
Y la cursilería decepciona en este caso especialmente porque si algo seduce de la película es su necrofilia, su estética de culto a la oscuridad de la noche bajo la lluvia, su macabro ingenio y su negro sentido del humor, su horror gótico de gárgolas que vomitan sangre de asesinos…
En general, llama la atención que, tratándose de una cinta de “trepidante acción”, con un argumento muy simple y hasta superficial, las palabras sean empleadas con imaginativo talento y hasta con poesía.
Son muchos los detalles importantes que hacen especial a esta película, abundan y están escritos y descritos en abundancia; pero hoy nos limitamos a sus diálogos y monólogos memorables; por ahora, lo demás está de más y, además, es lo de menos.
Buenas noches.

1. Avergonzado se paró Satanás y sintió qué terrible es la bondad y vio la virtud en su figura, qué encantadora. Esos son los subtítulos en español… sin comentarios.
2. “La niñez termina cuando sabes que vas a morir”. Así es la frase originalmente.
3. “La gente creía antes que, cuando alguien muere, un cuervo lleva su alma a la tierra de los muertos, pero a veces sucede algo tan malo que una terrible tristeza se va con ella y el alma no puede descansar. Entonces a veces, solo a veces, el cuervo puede traer esa alma de regreso, para arreglar lo que estuvo mal”. Ese es el monólogo inicial, según los subtítulos.

Anuncios

2 comentarios el “The Crow (El Cuervo) revisited

  1. maldigital dice:

    Y se sigue moviendo… gran texto Sr.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s